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HUNGRÍA DECLARA EL 2003, AÑO
DE LA SALUD
Dentro
del proyecto de desarrollo que lleva el nombre del aristócrata húngaro
del siglo XIX, Széchenyi, con la ayuda financiera del gobierno húngaro,
en el período de 2002 y 2004, se van a realizar 67 proyectos por valor de
370 millones de euros para recuperar y rehabilitar el patrimonio termal.
Con la inauguración de un Balneario en la ciudad de Sárvár y la
Conferencia de Turismo que se celebrará durante los días 29 de noviembre
al 1 de diciembre, en Budapest, Hungría declara el 2003, Año de la
Salud.
El
próximo día 29 de noviembre en Budapest, tendrá lugar la ceremonia de
apertura oficial de la Conferencia de Turismo, Esta primera jornada tratará
entre otros temas de la importancia del Turismo de Salud en el turismo húngaro,
financiación del turismo de salud y tratamiento de enfermedades reumáticas
y oportunidades de integración entre los Spas de Salud y los Lugares de
Salud de la OTP del Banco Nacional de Salud.
Además
de temas relacionados con la terapia holística anti envejecimiento y
mantenimiento de salud y prevención continua de enfermedades. Finalizando
con una ponencia sobre propuesta para el desarrollo de los servicios de
turismo de salud y marketing termal.
La
Conferencia de Turismo se complementa con numerosas actividades
relacionadas con la recuperación de balnearios de interés patrimonial.
Con tal motivo, el día 30 de noviembre tendrá lugar la inauguración
oficial de un nuevo Balneario en la ciudad de Sárvar.
La
riqueza termal de Hungría es un patrimonio de incalculable valor ya que
buena parte del territorio húngaro, y especialmente, su capital Budapest,
tiene en el subsuelo una auténtica reserva de aguas termales
Según
datos facilitados por la Oficina de Turismo de Hungría en España, el país
cuenta con un total de 1.289 fuentes, unas 39 localidades con certificado
oficial de ser localidades de interés balneario termal medicinal; 5
cuevas medicinales; 13 lugares de terapia medicinal; 48 fuentes de agua
mineral con certificado oficial; 136 fuentes de agua mineral medicinal con
certificado oficial; 4 lugares de barro/ fangos medicinal y un pueblo con
“mofeta” ( fuente de carbo dióxido natural para el uso medicinal)
Las
primeras fuentes termales fueron conocidas hace 600.000 años. Se han
descubierto algunos asentamientos del homo erectus cercanos a estas
fuentes, por lo que sus beneficiosos efectos ya fueron conocidos por los
hombres prehistóricos.
Las
crónicas medievales hablan de que Santa Isabel trató a los leprosos en
los balnearios que los caballeros de San Juan fundaron al pie de la colina
de Gellért, en Buda.
Sin
embargo fueron los turcos, muy aficionados al baño, los que convirtieron
la visita a los centros termales en un auténtico rito social y los que
comenzaron la construcción masiva en toda Hungría.
Dentro
de este programa de desarrollo cuatrienal, para la recuperación y
rehabilitación de su patrimonio termal se han organizado diferentes
actividades relacionadas con el termalismo lúdico y la proyección de los
balnearios como nuevo producto turístico de salud y bienestar.
Este
patrimonio termal convierte a Hungría
en el país con uno de los más amplios surtidos de aguas termales
y medicinales de Europa. Frescos, mosaicos y restos de casas de baños son
el testimonio de una cultural del agua con más de 2000 años, desde
que los romanos descubrieron y disfrutaron de estos manantiales
De
los 1300 manantiales termales actualmente conocidos, casi 400 son
utilizados como baños y uno de cada diez están en la capital.
Eso significa que hay 130 manantiales minerales y medicinales en
Budapest.
La
mayoría de las aguas medicinales son efectivas en el tratamiento de las
enfermedades del aparato locomotor y hay algunas que ayudan en problemas
ginecológicos, enfermedades de la piel o, en la modalidad de curas
mediante bebida, enfermedades de estómago y desordenes de riñón.
Médicos
hidrólogos y personal sanitario de
gran formación profesional forman parte de los equipos multidisciplinares
de los baños medicinales, sanatorios, balnearios y hoteles con
centros de salud que han sido construidos en torno a los manantiales.
Hungría,
con sus fundaciones, recursos humanos y materiales, es un país de
balnearios, spa y wellness donde se aplica la cultura del bienestar,
motivo por lo cual,
el Año 2003 ha sido declarado el Año del Turismo de Salud.
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Lic. Mayte Suárez
Santos.
Asesora europea y experta en Termalismo y Gestión Termal
Presidenta de la Asociación Española de Amigos de las Termas
Asesora de Termalismo Internacional de TermaSalud.com
Editora de http://www.termasworld.com
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